ESCRIBO ESTAS PALABRAS AL VIENTO

vENGO DE eSCOCIA LA ANTIGUA mar adentro de perlas y playas, lujurioso cardumen de corceles y caballos de mar, antiguo por tiempo y ditancia, albergó a los mejores duques de las comarcas marinas bajo el arco iris imperial del deseo, abierto a todos los habitantes desnudos de este planeta tan perdido en el orden ancestral del universo, los mejores, damas y señores, de cepa portuguesa admirablemente conservada en lAS CÉLULAS DE las libélulas.