Poesía «milenaria»

Demoliciones

Demo Uno

El mundo idílico acaba
cuando empiezan a desnudarse las palabras
Los pajaritos de miel y avena
devorados por el buitre de selva y exterminio
Huyan, que va a caer metralla de mi lengua
Diré lo que se dice ante la derrota inminente
Llanto y desesperación, coro inclemente

Hay gente que no se ama pero ama decir te amo
Hay gente que se odia pero sus hijos son los ojos de sus amores
Hay desengañados que se sorprenden de su engaño
Hay quienes escogieron el camino equivocado
¡y lo saben!, pero es mucho el camino recorrido:
volver es esfuerzo “sobrehumano”, la muerte nos redime.
Huyan, busquen el calor de las adecuadas mentiras
contradíganse hasta que se les endurezca la lógica

Mírense al espejo mientras defecan
Tal vez el rictus de expulsión
detenga las ganas de abrir la boca.
porque entre cagar y soliviantar el seso
por esa boca sin cesura con el encéfalo
sólo por el olor se asemejan.
Vomiten las palabras hasta que el silencio los delate
Soporten el sonrojo hasta que la vergüenza duela
Sí no, huyan al hogar, enciendan los televisores.

Demo Dos

El odio supura por el ombligo
Una costra de palabras se acumula en la lengua
Gritar: estoy harto, caigan los lazos
Quiero silencio para perderme en mis malos olores
Quiero que todos sepan que miento
porque las verdades encogen los egos establecidos

No tengo fundamentos y en precario equilibrio
me burlo, derrumbo, apoplejía de angustias,
corrompo las situaciones, quedo solo,
social, antinatura, fuera de quicio,
impulso cancerígeno de abortar compañías

Demo Tres

Armado con municiones de rabia
fusilo en el paredón de las semanas
al día Lunes que como un gigante anuncio
me muestra la real imbecilidad de las obligaciones contraídas

Lo remato hasta que los minutos se agusanan
lo pisoteo, lo muerdo, le reviento a patadas los segundos
Es un asesinato impune de un día inocente
Es el grito del que calla para no asustar a los corderos

Empapado en sangre transparente
para los que sólo ven la sangre de sus narices
entro al engranaje donde se demuelen los individuos
y expulso semen y mierda para aclarar sus ideas
Y nadie ve esta oposición de semejantes
pues están ocupados en poblar el Lunes
con los billetes arrugados del fin de semana

Demo Cuatro

Hay días de odio
Todo el esqueleto se contrae para gritar obscenidades
al amor bienaventurado de las biblias cenagosas
Toda la saliva y bilis acumulada en la rutina rumiante de los días
se escupe a los burgueses domingueros con su prole de rubios
Se aprietan los puños, se agudizan los ojos, se afilan los dientes
y se derrama sangre propia y ajena

Hay deseo de ruinas
Destruir desnudo todo el acervo de bendiciones
Gritar sobre todo para que los sordos queden mudos
Destruir sociedades para ceñirse la angustia de las soledades
Huir como remolino de cuchillos
dejando un hedor de gangrena en las felices cicatrices

Hay necesidad de bestia
Expulsar violencia desde los intestinos contraídos por la costumbre
hacia la burocracia inclemente de las marmotas civiles
Purificarse de los temores con los odios ocultos
de esas muecas flácidas de las que cuelgan sonrisas

Hay malditos días de odio
en los que se desea arrojar por las letrinas
todos los dioses y leyes que aceitan la máquina.
Sólo me detiene la visión de mi cadaver
amortajado en una habitación con fotos de mi juventud.

La vida llena de montañas

La vida llena de montañas
Llena de alturas, de nieve
Llena de alturas aun en la profundidad de los océanos
Abundante de diferencias
Plétora de bellezas, vacía de palabras
pero dispuesta a ser bautizada
por los caprichos de un poeta urbano
o los balbuceos de un niño ignorante

Vida de árboles y flores
de luces y órbitas veloces
Vida incógnita, avasalladora
furia de insectos, viaje de camaleones
desiertos, hielos, selvas
volcanes ardientes
razas perdidas en praderas áridas
vida de reptiles en roqueríos de gaviotas
agua de lluvias, de transpiraciones, de vegetales
de lágrimas de mujeres pariendo generaciones de hombres
fuego de estrellas, de hogueras y cataclismos
fuego de usinas y hogares
fuego de animales salvajes desvastando manadas herbívoras
y noches con luces de lunas, con luces de astros
lejanos donde ahora oscurece la vida
con luces de peces fosforescentes
con luces de lámparas, con luces de música y esperanza
cuando la oscuridad del alma niega la vida
y propaga la muerte

La vida en avalanchas de frutas
La vida atómica
estallando en los espacios
Las mañanas del mundo en las montañas de la tierra
El vuelo de las aves, el polvo de las manadas
el grito de los niños, el silencio de las cumbres
la vida en las raíces de los árboles
en las hojas marchitas de los otoños
en las madrigueras de los roedores ciegos
en las proteínas invasoras de las bacterias
en los mármoles mohosos de los cementerios
en el nacimiento de galaxias
en la muerte de los universos
La vida feroz de los miserables de la tierra
La vida que destruye sus criaturas
con cataclismos de tierra y agua
con fríos inclementes, con calores poderosos
con manos asesinas, con guerras de supremacía

La vida de los hombres
como historia de sus palabras
Ruinas humanas, monumentos terrestres
no cesa la vida de adquirir formas
formas de vientos rizando lagos
de abismos submarinos con ciudades oscuras
de islas solitarias con vidas singulares
de minerales hirvientes, de lagunas bullentes
de gatos muertos inmediatamente olvidados
de tanta vida como días tiene el hombre

Vidas perniciosas
junto a vidas malgastadas
vidas de santos, vidas de asesinos
vida de prostitutas, vida de maricones
vidas corrientes, vidas extraordinarias
carrusel vertiginoso de ejemplos multicolores
Vida en la muerte, en el jolgorio de la podredumbre
vidas incógnitas desaparecidas de toda historia
vidas frenéticas, vidas encaracoladas en la rutina
vidas idiotas, vidas deformes, vidas sicóticas
vidas de todos los días de todos los pueblos
vidas humanas con el sello del misterio

(Cambio de posición. Entra un brillo de copas)

Vidas de noche
atrapadas de frío
Vidas del olvido
arrastrando sus pasados
a las circunstancias ingobernables de sus presentes
Vidas de los que se regocijan en las imperfecciones
pretendiendo corazones puros
sociedades engarzadas en sus ombligos
Vidas de mujeres desnudas
siendo poseídas por las masas masturabantes de las grandes ciudades
Vidas naturales estupefactas frente al poder del artificio de las razones

Vidas duras de los que imponen sus decisiones
Vidas enfermas que se pudren en la esperanza
Vida de marineros anclada en sus terrores
Vidas afortunadas que mueren en la posesión de sus acciones

Notebook

Marasmos salinos

El zumo agrio de una sirena limonera
mezclado instantáneo y coetáneo
con la dulce sífilis de u tiburón desollado
es la causa torrencial de la ronda del niño

Me lo dicen llorando amautas submarinos
en playas limeñas asfixiadas de erizos
Me lo dicen ebrios diaguitas del Atacama
en este desierto que ha secado hasta sus penas

Del océano, me dicen todos, proviene la sequía
“La química de la sal
exhausta de parir hipocampos sin estribos
ha engendrado polvo en la cintura de la espuma”

Y henos aquí confiados
en pantanos oxigenados
y dejando todas las luces prendidas

18/1/99

Me duele el diente
El dolor colma la saliva de la sonrisa
Me aprieto el diente y se estira el dolor
Maldito el dolor de una carie de la vida

Me duele porque debe dolerme
No he seguido los ritos dentríficos
con la esperanza de un rito fantasma
Y estoy perdiendo el diente y la esperanza

Me mantiene con la boca abierta
el inerte olvido de los relojes
y el látigo acuciante de escribir la tumba abierta
Me mantengo para la gran huída

Ahondemos

Ahondemos
Afilemos las pupilas de nuestros desfiladeros
Ahondemos las fisuras de nuestros tentáculos
que cavan el hoyo precipitado en los agujeros
Articulemos una paranoia de decisiones
Ahondemos el vacío para unir abandonos

El de la calle, el auroleado de único
ahonden el rictus de la desesperanza
estremezcan su boca con gárgaras de gritos
no abran su puerta si no caen en un pozo
ahonden la paradoja de Aquiles con ciencias exactas

Ahondemos juntos las danzas centrípetas
Separémonos para encontrarnos en los confines
Ahondemos la silueta carcelaria de nuestros designios
Con estrépito de hecatombes
con placer de estrella agonizando sus fulgores
ahondemos la cicatriz que hiende
el deseo de paraíso y el refrán de infiernos

Hablen el santo escéptico
que cuelga dioses de sus temores
el poeta que desconfía de la poesía
el fundador de lucros organizados
el filósofo que descubre donde poner sus manos
Que hable el que habla por sus bolsillos
el que aparenta ser medido por sus acciones
Que hablen las mujeres de pueblos masculinos
los propietarios de nacimientos inadecuados
los que no están a la altura de sus deseos
los miserables que hablen para saciar sus miserias
los degenerados por generación espontánea
los inconformes con sus semillas hereditarias
que hablen los que callan pero gritan en silencio
que hablen para ahondar la palabra
profundizar el surco donde se aran nuestras comunidades

Ahondemos, colega, ahondemos
el terror de la realidad fugitiva
ahondemos la razón que se pierde en el sueño
ensanchemos el horror de nuestros ojos vacíos
inclinemos la balanza con dados cargados
enfurezcamos de llanto nuestras gargantas secas
juntos pero ahondemos
la inmensa grieta que sobrecoje nuestros ojos

Con las palabras que nos atan a la tierra
ahondemos los túneles donde se encuentran los espejos
Enclavemos hitos eléctricos
donde la historia enseña el derrumbe
de los imperios de piedra
Prescindamos de instrumentos
cuando el fuego deba ser encendido
Ahondemos en la plena razón del engaño
Inpongamos la última deducción
como principio del fin de los axiomas
¡Lo sabemos todos
pero un santo silencio
impone una paz de cadáveres a los vivos!

Con las traiciones diarias a las promesas
con la paciencia cansada de los asnos resignados
con la embriaguez de un destino decidido
con la ignorancia soberbia de los destructores
con las manos sucias, la mirada limpia
con la culpa que detiene las voluntades
con lo oculto tras las cortinas
con las anclas, las cadenas, los cerrojos
con todo el ancho vendaval de arterias
ahondemos la distancia que profundiza la tumba
asolemos de culpas los felices cementerios
suprimamos la eutanasia de la lógica
mintamos seriamente la magnitud de nuestros deseos
desaparezcamos sin convicciones en los abismos de la duda

Ahondemos, cavernícolas avezados en religiones,
irritemos la llaga para consolar dolores
sin vergüenza, con temores, desnudos
como mandriles alimentándose de carroña
desadaptados, livianos, veloces
inconexos, espontáneos, imprevistos

Ahondemos la ira de la indiferencia
Ahondemos la plenitud de nuestros vicios
Ahondemos el habla de nuestros gestos mudos
Hablemos sin miedo de nuestros coágulos de hambre
hablemos con los puñales en las manos
disequemos la humedad de nuestras evasiones
pulcramente expongamos las várices del desaliento
sin prisa, titulemos nuestras noticias con hechos
Ahondemos la causa que motiva nuestras manos

Propongamos nuetra ira a un cónclave de iglesias
Sin prisa, repito, impongamos nuestras reglas a los relojes
lentamente condensemos la atmósfera de nuestras edades
aprendamos de la brevedad signos imperecederos
adaptémosnos quietos a los convulsivos climas
ahondemos las primicias de nuestros inicios
seamos lo debido en la incerteza de los seres

Hablemos claramente aunque duelan las amígdalas
Hablemos de los tiempos idos como perfectas profecías
Gritemos para exhalar nuestros gemidos
En la lejanía, todo es silencio

Día (Reñaca)

En la playa, el gentío
como televisores sintonizados por la arena
transmite la manera urbana
de pisoterar las voces y ocultar el silencio

Van a ser asados a “término medio”
estos cangrejos aceitados
remojados en sal
para que el dorado sea parejo

Cocidos, deambulan con sus llagas
al atardecer, para agregar el último ingrdiente
mucho alcohol sazonado en bulla
Así, se pierde el sabor del dolor
pero se encuentra la insipidez del olvido

Y agregando tiempo a esta preparación
luego de las incomodidades de la cocción
las caucásicas pieles de la urbanidad
morenas pululan desdeñando a los caras pálidas acabados de llegar

Noche (Camino Viña – Valpo)

Si miras de lejos las luces de los cerros
verás que tu mirada de pronto se topa
con la oscuridad inmensa de la noche del oceano

En un lugar indefinido pero preciso
termina la luz humana
y comienzan los abismos donde temores son razones

Entonces se comprende el calor de las manadas
y la condena sagrada de las soledades
Porque los solitarios absolutos
o son dioses desterrados
o lunáticos con cabezas pobladas de multitudes

Y de pronto también se sabe
que para llenar el universo
basta con dos manos entrelazadas

Día (Viña)

Impenetrables los paisajes
el alma se descuelga del anzuelo de los ojos
como paisaje sin embargo indescriptible

Del mar, metáforas de soledades turbulentas
de los cerros, apéndices de esperanzas
de las aves, absurdas nostalgias de serpientes

Imprecisos, siempre, estos contornos de encierro
Inseguros, como la mano que aferra la memoria
Amplios, para no equivocarse con la coincidencia de la distancia
Vagos, como el alma
o la misma palabra lenta para cazarla.

Noche (Valpo- Subida Ecuador)

La Fama, Hotel Cordillera, Lagos Presidente
Atrás, en la subida,
viejas casonas atónitas con la “pubertad”
pesarosa de algarabías
sometidas al vulgo chillón de la diversión

Bajando, los automóviles del regreso
como ascensores que rechazan el riel
ascienden con su cuota de jornadas agotadas

La luna acontece, de pronto,
con un brillo ausente
como los perros echados rumiando su hambre
como el ojo blanco de uun cíclope impávido

Sin embargo y sobre todo
el triste andamio de mis conjeturas
prevalece en este ambiente de fiesta vagabunda

Noche (Gertrudis Echeñique/Renato Sánchez)

Apresurado por certeza
piso la noche para exprimir el misterio
La noche inmóvil
donde las consecuencias del día
tal vez puedan escudriñarse en las estrellas

Carecer de ideas
para que vayan surgiendo los ritmos de vida
En la noche es más fecundo
el vacío que cobija las entrañas
Tal vez un grito, un golpe
una audacia de púgil para sorprender el silencio
Cualquier aspaviento da mejores resultados
que una búsqueda reflexiva de respuestas

Noche domesticada por electrones
sin la furia oscura del fuego
Aquí me permito la esperanza de los días
rectifico los laberintos
para que cesen las incertidumbres de los pasos perdidos

Noche (Parque Araucano)

Es cierto: la noche cae
y se levantan los brazos iluminados de la ciudad
No se oscurece
salvo en el cielo raso de sus jardines
No se detiene
salvo en turno anárquico de los vagos
Y está viva
aunque las plazas encementadas oculten sus raíces

Luz humana invadiendo el reino del arcano
Bosques de plásticos y hormigones establecen la conquista vegetal
Artificios de centellas
fundado por prófugos de las selvas
Geometras desbocados apaciguando sus distancias

Ciudad eléctrica fundada por velámenes y caballos
Se alza en el silencio sideral
como murmullo de luciérnagas
Sus habitantes no conocen sus dimensiones
sólo la miden por el fruto de sus trabajo
Ciudad de noche
más definida, más agudos sus contornos

Noche (Parque Bustamante-Pza. Italia)

Copa de estrellas
Mantel de estrellas
Pájaros glácticos gorjeando estrellas
Anillo de estrellas
Agua estrellada en los cerebros vacíos

¿Nacieron todas las estrellas?
¿Agonizan todas las estrellas?
¿Cuán lejos o cuán dentro estamos de las estrellas?
Palabra estrella, estrella de palabras

¿Adónde van las estrellas o ya llegaron?
Estrella de la mañana
Noche de estrellas
Estrellas exactas, medidas, viajeras
Ciego de las estrellas
Estrellas mensajeras
Circo de estrellas

Ha caído una estrella
Se acabaron las estrellas

Noche (Carlos Antúnez)

Arde el sol
Se devora a si mismo como todos los solitarios
Furia del sol, llamarada de azar
Cataclismo de luz, cíclope enérgico

En la noche, el frío
nos recuerda que viajamos perdidos
en un universo oscuro
condenado a morir en la agonía de la luz

Se nos olvida el caos esencial
La luces de la noche se pierden en la ciudad
Los ojos no reflejan el pálido guiño de la luna
Vagabundos esperanzados durante el día
Perdidos inexorables en la noche

Recordemos una vez más
que el artificio construído por los niños de la humanidad
pende del equilibrio de telarañas de cristal

Noche (Parque Balmaceda)

El fósil petrolero raja la noche
la triza, la divide, la perturba
la fractura, la tritura, la hace día

Coágulos de sangre negra vacilan por el aire
Ese ruido urticante de sus engranajes y poelas
atrofia los paseos, enloquece los relojes
muele el pensamiento, arruina los amores
prohibe las conversaciones, degenera los árboles

Tentáculos ingobernables de los pulpos de fierro
conducidos por narco dependientes de la gasolina
gerentes de papada viscosa
amas de casa con orificios vacíos
oficinistas de culos grasientos
muchachos con los genitales al volante
políticos del pueblo en modelos de aristocracia
pies pelados con el olor de los corrales

Sólo una poesía
puede callar esta vocinglería de acordeones

Noche (Plaza Dinamarca)

Ensordezco frente a lo humano de la noche
El silencio se aparece acompañado de ladridos
y reduce sus poros a la tensión de mis tímpanos

Entonces, escucho:
“He aquí que soy el mensajero del misterio
Quien tenga oídos, que me escuche;
Aferrate a la vida
tanto como la muerte te lo permita
Recuerda que yo, la noche y ella
somo los mensajeros del misterio”

Y yo concluyo:
“Quien tenga paradojas en sus temores
comenzará en silencio
durante la noche
a preparar su corazón para Ella”

Noche (Casa)

Comprendes que la niñez ha muerto
que el rostro bello de la infancia
es ahora una máscara
toda mueca para que los ojos que te ven
vean sonrisas y petulantes aspavientos

Tu rostro infantil, tu risa adolescente
(transparente como una mano abierta)
tu lugar definido
las cosas claras por desconocidas
el mundo propio, las distancias breves
esas miradas de las antiguas fotografías
nunca más serán recobradas
esa plenitud de ser perfecto
de vivir con los ojos cerrados
y sólo mirar las flores de los caminos

Pues bien, todo eso ha terminado
Terminó
Ahora, en la ciencia cierta de medir las palabras,
y atenuar el dolor de la duda
con mentiras tomadas por verdades
el melancólico proceso de acostumbrarse a la noche
año a año va desfigurando la cara niña
hasta que el espejo decida entre el olvido y el renacer

Tal vez es triste este autorretrato de reflejos
Pero es la historia de todos nosotros
De una perfecta ignorancia muda
pasamos a la fatua sabiduría de abrir la boca
o más afortunados, a una creencia que mitigue el abandono

No se miren al espejo
si en sus manos ha caído una fortografía
de tiempos lejanos

Noche (Parque Araucano)

Aunque no lo creas
no estás mirando hacia arriba
¡estás mirando lo insondable
lo que carece de dirección
esa voraz distancia
en donde la luz es una vieja paralítica!

Engáñate y cree que es tu ojo el que confirma las velocidades
No permanezcas mucho rato al borde del vacío
Sonríe como sobreviviente de mil batallas
cuando las fauces del universo
intenten hincarte su cósmica incertidumbre

Mira las estrellas como el límite de tus persecuciones
Obedece el instinto de la piedra y permanece sereno
Que te conmueva la eternidad de lo que jamás caerá a tu camino
Pero firme en el puesto de vigía
promete menos amaneceres

Mira la nada sin fin que nuestras razones ocultan
No temas imponer una geometría de luciérnagas errantes
a este descomunal esfuerzo parido de la nada

Y aunque no seamos emisarios ni confidentes
entrega tu átomo al furor de las redenciones
o devuelve tu fuerza al útero del caos.

Noche (Hdo. de Aguirre con Tobalaba)

Aunque todos los signos proclamen la evidencia de la noche
Aunque todas las luces reflejen la ausencia del sol
Aunque los oficios de la noche señalen la certidumbre del horario
no es noche plena
mientras los rastros del día
como babosas fosforescentes desvaneciendose en la arena
agonizan en las voces de las últimas botellas

Por supuesto, la noche plena del noctámbulo imperfecto
puede encontrarse
cuando el alma oscura clama por un claro camino

Noche (Vespucio con Vitacura)

Ciertamente hay distancias
Separaciones donde nuestra tristeza
es la única luz que diseña nuestra presencia
Ciertamente has estrellas
Hitos de nuestra incertidumbre
que nos dan la fuerza para continuar nuestras direcciones

Pero también hay soledades
que friamente se desvanecen a pesar de su abundancia
Son los vagabundos de su propio olvido
Son las alegorías funestas de lo prohibido
Es en la noche, cuando las ciencias solares
se abandonan al letargo de los laboratorios,
en este dominio eterno de tigres y faraones
donde van consumiendo sus iras
donde van arrojando sus tesoros
Sólo en el viento quedan rastros de tales ofrendas

Noche (Cama)

¿Cuántos secretos puede acumular un hombre
sin que a su muerte se escriban como epitafios?
Mordaza y mortaja hiladas por el silencio
caen ambas en instantes fatales

Día (Plaza de Molina)

Culpa y responsabilidad íntimamente unidas
aun cuando el sol provinciano de la mañana de año nuevo
confirme mi presencia como concatenación de hechos ineludibles

Culpa de la sangre derramada por ancestros
que terminaron sus tiempoa sin engendrar mis años
pero dejaron un cordón de coágulos
que reventaron en mi nacimiento
y definieron mi cielo
como un arrebolado ocaso de sufrimiento.

Dia (Casa)

Puedo rendirme sin tregua
Puedo liberar la guerra
y quedar tendido bajo el pisoteo de los días

Arrojarme desde la jaula
a los límites de la certeza
dejar la risa sólo para comunicar placeres
no como mensaje mudo de participación
y soltar las iras con la voz seca de los brujos

¿Cuanto tiempo me queda para repartir mis naipes?
¿Puedo ocultar mi juego, ganar por abandono?
¿Cuántas dudas permiten las respuetas
antes de perderse en las preguntas precisas?
¿Cuánta juventud es necesaria
para construir ancianos felices con la muerte?
¿Cuánto afecto debe olvidarse
para amar de una vez y para toda la vida?

Entre poder, deber y querer
el nombre de mi distancia se juega sus direcciones

Noche de rabia y camino

…Y les digo
que pasaran galaxias
pasarán estampidas de luces
morirán los últimos hijos de los más sabios futuros
y el misterio incesante se derramará todas las noches.

Por ahora, los falos eléctricos hienden la noche
el enorme placer se acuna tras sus ventanas
donde habitantes ausentes se ocultan bajo tenues lámparas
Están vacíos, aunque luces indiquen labios
Luz anaranjada de soles cansados

Afuera, en el patio de los televisores,
voy en camino con el sonido de mis sesos
Partícipe y lejano como gaviota de suburbio
registrando el paisaje que impulsará las evocaciones

Es así como me inmiscuyo en lo que no me pertenece
de golpe, falaz, incierto, dejando la amplitud de mi mirada
adherida en los vidrios encendidos
Me llevo los restos de una cena
a la calle cierta donde proliferan mis imaginaciones.

Todo, hasta mi rabia de noche
hasta mi camino perfectamente distanciado,
sólo existe de acuerdo a la lógica del poema
Que importa que no ladren los perros
si un ladrido tiñe de perro la oscuridad del camino.

Ya les dije:
pasarán océanos de irrebatibles razones
Sin embargo, la noche será hasta mi muerte
el incesante mensaje del misterio.
Me reduzco entonces para trizarme de rabia
y expresar en pedazos el jadeo de la búsqueda

Medio 2000

La pregunta es:
¿cuán prosaica puede ser la poesía
en este acuario indecente de noticias frescas?

Muy prosaica, por lo tanto
se deben escribir versos oscuros
para apagar cualquier intento de comprensión
que ilumine la aburrida tarea de iluminar
los candelabros propios

IMAGINACION

Voy fechando cada movimiento
de los rastros que mis deseos incumplidos
dejan en el paisaje angustiado de la decepción

En otros días entonces abro los calendarios
enciendo el proyector y agrego las imágenes
y las voces que corrijen el fallido argumento
Me regalo un final feliz y de pasada
una manipulación placentera para relajar los esfínteres

CESAR

Si llega la noche y el día no ha terminado
es porque mucho placer permanece
en la zona neutra de los deseos insatisfechos

Mucha electricidad que quiere ser descargada
bajo las ampolletas y sobre los sonidos
Se resiste el sueño para que la cloaca del inconsciente
no consume lo que la realidad del sol
negó a los oscuros pensamientos

Algo no ha terminado
Tal vez coitus interruptus de una infancia ciega
Alfo indefinible pero tenaz como una silueta de acordeones
Quizás un error de cirujanos en el corazón abierto
Quizás el ladrido de nuestros perros furiosos

LOS DEMONIOS

Principal y permanente, el que bifurca
el del laberinto, ese que promete caminos
pero cierra el paso, ese que levanta la venda
pero tuerce el cuello, ese que entusiasma
pero consume de inmediato el ardor del fuego.

Secundario y caprichoso, el que duda
ese que lanza carnadas, pero mira al cielo
ese que reduce el espanto, pero mantiene la máscara
ese que vislumbra caminos, pero se oscurece en desvanes
ese que parece anfetamina, pero que no alcanza a aspirina.

Más contorno en la silueta, el que enrojece
el del temor, ese disparo atascado
en la pistola del verbo y el movimiento
el caos de voces en el silencio inoportuno
el del arrepentido a priori, esa crisálida enredada
en la cápsula del error y lo perfecto.

Esporádico por razón de ángeles
el que huye de la caricia
(go on)

Una y media A.M.

Como caído
Como de pronto en la calle, sin historia
Como intersección de pasos perdidos
Se adivina sólo

Las cero con veinte

Cercenado simplemente
Sacudido de cabeza
Mohín de desacuerdo
Simplemente una estafa sideral
del porte de un buque
Nada más a esta hora
Sólo acostarse
jurando que la orquesta te acompaña

Las cero con cincuenta

Así no más
Medio insatisfecho en el desgaste
Y dale, duerme con campanillas
No más levantarse
mirar el reloj
darte cuerda en el ombligo
y jura que las puertas siguen abiertas

Las Una con diecisiete

Medio inclinado
abotonándose la garganta
con nudos de saliva
De todos modos, simple
como extracción de pólipos
Contuso a la cama
herido en la mañana
con el fusil a la calle

Torrentes de acetilcolina

Uno

Parásitos de adrenalina
transparentes como linfa de embriones asustados
se están comiendo el temor de los engendros adultos
(Tomo el teléfono para iluminar la realidad)

Epidemia de miedo en las ascépticas sociedades
Se habla de animales superiores
mientras las minúsculas infecciones
destrozan las espinas cervicales de los seres que razonan
(¿Cuánto le debo a la realidad para que me pueble de imágenes?)

Los torrentes de vida envasados en frascos de farmacia
Los periódicos repiten los caprichos del amo
mientras la disolución de los cráneos acostumbrados
deja una real idea de cadáveres frescos
(Mis palabras son la respiración de mis células vitales)

Vacunas venenosas inoculadas en pieles vírgenes
Los niños son mayores antes que las erecciones les indiquen la dirección de sus placeres
Los ancianos repiten las historias para que no los maten los electrones
(Por supuesto que estoy aquí, pero hablo desde lejanías)

Dos

Un gris claro, como un desgarro de garganta
donde reside el grito hasta que el odio de la mirada
se confunde con la víctima y los silencios estallan,
el cielo de otoño representa una fina tristeza indecisa
a definirse como el agotamiento luego de las enfermedades vencidas
o la angustia permanente del hombre sano que duda de sus climas.

Pasan grises los cielos diarios de los hombres otoñales

Dos y medio

Oh, el mismo rito una vez más
Las manchas negras en el horizonte blanco
en lucha con el azar para que un sentido
al final, cuando continúa la incerteza,
se presente a un gris ser tridimensional.

El primer impulso es desdeñar el rito
fluir con insolencias, atropellar con el diccionario
Y aquí estamos, en el rito,
cazando con gestos la palabra al vuelo
examinándola, enfrentándola a una moribunda en el ataúd de su frase
Juntas oran para que el verbo no las abandone
Las llaman oraciones, tal vez por eso el rito
y la ofrenda gratuita de neuronas.

Oh, lo más difícil son los extremos de este altar
El comienzo, cuando las proteínas del murmullo
alertan al brujo que es hora de clamar.
El final es secreto

Tres

Yo no voy a ir anotando ideas
para resumirlas en la noche y justificar el día
Torrentes de acetilcolina
en un cuerpo inerte alado de imágenes

Relámpago, destello del acero en la chispa de los goznes
Y acechando, agazapado como la amenza de mis comisuras,
truenos, descarga de violines de aluminio,
ascención de garras por témpanos violáceos
el fuego iracundo de los silencios del alma
un grito blanco, estrecho, rotundo
desvanece la escena, sube el telón
y la escenografía acostumbrada calma los desahogos

Cuatro

Delirio de gorgonas y erección de penes y dilatación de vaginas
en el intercambio de instintos cuando se detienen los trenes
Secuencias pornográficas en vez de publicidad de cementerios
Arroyos de sudores uniendo glandes y pezones
El murmullo arde, conflagración de astutas obscenidades
y rígidas obligaciones en símbolo de rockeros narcotizados

Como avalancha de langostas libidinosas
la muchedumbre se sublima en una catarsis de consecuencias impunes
Una ciencia ficción declamada por sociólogos ladrones
reemplaza el discurso de los períodos menstruales
Los olores asfixiados por toda una generación de axilas adiestradas
recobran sus oxígenos y la fetidez sólo se soporta
porque se promete una ampliación del horario de las fornicaciones

Oh desbordante numen de la eriaza maleza de las ruinas!
Oh moderno ni de admiración ni alabanza
Pie de página solamente para desviarse del centro de las estrofas
Oh Poderoso, dame las palabras que yo daré las medidas
para que sean interpretados estos azares torrentosos
En la selva oficial del dolor bruñido por el palo
se alzará el orden de mis melancólicas sinfonías

Amores lúcidos lívidos contemplativos de la mano
solos y extraños mirando sus lejanías en vastas ruinas intactas
Paz de mar pájaro y pradera, paz de viento sol y trigo
Palabras apenas pronunciadas por un sopor de esperanza
Una lluvia tal vez como expresión de labios húmedos
Ciertamente un crepúsculo para que los ojos sepan de sus abismos

En la piel de la noche amores faltos se penetran
como tierras oscuras que invaden dominios de nieves
Consideraciones de otoño para este hecho de plena primavera
Aceite de muslos, trémolo de hímenes, unión de vencedores
Y un océano de silencio sobre este teatro abandonado
donde los amores inclinan su despedida al otro
como respeto y esperanza de un acto sin escenas (???)

TORRENTE ABSTRACTO

Párpados amarillos
Fulgor de berenjenas azabaches
Una copa de cristal llorada por luces cenitales
La caída roja del cuerpo del vino
y luego una mesa de ébano
iluminada por la luna menguante de un piano nocturno

Pupilas violetas
Una sombra que cierra el sonido de una puerta abierta
Islas de luz en la neblina de los ceniceros
El guante lánguido de una oscura elegancia
y de lejos, como el nácar de un recuerdo,
un nocturno de piano llena la luna de amores en el ocaso

Labios azules
Copas vacías, vinos derramados
Cortinas lilas cierran la penumbra de la conversación
La noche invade como enredadera de precipicios
y como ecos caídos de los últimos celajes
las lunas de un piano entran a lo nocturno del silencio

Luz y luna

Como habitante temporal
como vestigio de montañas destruidas
hablo
sin esperanzas
salvo el pan engañoso de cada día

Como ciudadano de ciudades violentas
hablo como vociferan los televisores
la paz de los supermercados
la vocinglería de los centros comerciales

Me extingo cada madrugada nocturna
El silencio interior de la escena onírica
aquí en el equilibrio y la visión
soy interrogado por las coartadas
que suprimieron los delitos
y prolongaron la masturbación

Como cadena

Como lo sé, no lo digo
y recito interior como un monólogo del tendido eléctrico

Afuera, la intensa estructura de la noche
torrencial si cumpliera preceptos de invierno
febril si resucitaran pánicos concupiscentes
(un golpe, un giro, una incisión a las cisuras)
libros de quienes desearon letras
libros de quienes desearon muerte
libros de quienes escribieron palabras
para que un siglo concéntrico
respecto de sus funestas eternidades
libros todos nacidos con esperanzas umbilicales
libros escritos por uno solo para otro solo
según sean los años y las hambres del mundo
diera causa perdida a un nuevo Sísifo alambrado
(un placer, una fumada, otra puerta de energía)
locos reales en la irrealidad de las leyes
atrapados en los goznes de sus decisiones
locos vagabundos sucios hasta el hastío
locos citadinos escondidos en los ladridos
epitafios vivos para las depresiones libres
(una sórdida obscenidad, una luz en la garganta)
hombres animales números calles y habitaciones
palabras negociados acuerdos y despedidas
desde la altura un satélite graba los rumores

Siluetas

En la noche, por supuesto,
algo triste, de costado,
humeando, algo acelerado el latido,
encerrado también, té tomando,
(gatos experimentados
me maúllan, me guiñan su pupila vertical
como diciendo: baila poeta
abre la puerta, asoma triste
vacía los bolsillos, habla sin palabras)

Subversivo, como de sombras
en diagonal, medio oculto
poco pensando, sólo cayendo
de perfil, pene erecto,
boca cerrada, fulgor de ojos
a puerta cerrada, íntimo

(ni gatos, menos cocodrilos
tal vez televisores, en todo caso
alfombras, rubores de muslos
me suavizan, giran mis pezones
me alzan, de costado
junto a las ventanas)

Milagros microscópicos

Afectuosamente, entre apareos de neutrones,
eléctrica la luz organiza las velocidades
concuerda las oposiciones de los imanes
expone la energía de los metales
al espectáculo medido de las manos

El índice lánguido de un Adán electrónico
transmite una trombosis estática de intenciones
El pensamiento envainado en ráfagas de espadas
moviliza mensajeros que interceptan direcciones
La sintaxis infinitesimal que separa dos palabras
es hablada, se bajan los interruptores,
un viento oscuro como caverna de tormentas
se desata y comienza el flujo de las determinaciones

Destellos traducidos a secuencias de siluetas
designan el sendero de ambos
el Adán molecular con fuego en sus dedos
el escenario instantáneo de sus células clonadas

Erario de historias

Y colgando, un apéndice
en el último instante
gesto de última hora
(no tengo idea, cuelgo)
ultima página de un libro sin índice
Y oscurece de vez en cuando
chasquido de siluetas
en el intertanto
cuando nacen los eslabones de los muertos

Tan evidente, tan establecido
en el abecedario de los huesos
tan inminente, tan bofetada
que anula el sendero de la sangre
Caen muchos, otros tiemblan
algunos desde lejos nos olvidan
Incomparables desde las literaturas
(no tengo gancho, divago)

Y no importa, desde luego
desde lejos, no cae de pronto
un cerrojo de evidencias
un cementerio de nirvanas
sigue el viento socavando las pirámides
(y no me importa, voy despacio)
instintos casi siempre
en el umbral de las acciones
tan lejos la casa
lógico en el mar de las distancias

A eso de las tres

Cicatrizo el día
medio tomate medio limón
un oasis en medio de la sed
significando fines cotidianos

Medio derrame de ojos
una risa golpeando de kárate una lágrima
Un impacto de espuma
un apretón de manos al invitado de piedra
El chuico para un pudor de la tarde

Que decir atardeceres
grietas cilíndricas
anhídridos carbónicos
consecuencias fatales
amores de mariposas
un cerro de absurdos

Un seso de añicos
en un perro de diamante
Una fórmula
para tener una hernia de sol
Ese juego antiguo
de regalar soledades
Porque “desde mis soledades vengo
a mis soledades voy”

Intrigulo

Yo oso decirte direcciones
Intrigulo mi lengua
para hacer jardines en tu aorta
Intrigulo mi jeringa
para hacer cielo de mi éter

Porque así queriéndote
mujer mía arrebato de razón
el misterio infinito puede ser beso
¿una copa de vino?

Canciones de amor

“Ella está llorando”
Regurgita su tiempo
pone su rostro frente al espejo
y aparezco yo como oasis de sal
para sazonar nuestros glóbulos de pimienta

“Amiga mía”
Nuestro crucigrama de circunstancias
La mejor manera de confabular distancias
Abriga mis fríos ojos
para que nuestra humedad sea cálida

En vez de suicidarme fui poeta

Descubrí la forma de la vida
Destruí la monotonía
cara ‘e palo prendiendo fósforos
¿Agarré la vida
o la muerte me guiñó un ojo?

Te quiero circunstancia
círculo imperfecto de mi duda
arriba los corazones!
duerme despierto tu pólvora

Ella es mi chica

Baila su danza en mi anarquía
Pues ella coño es leche
llora lagunas
es el resumen de los poemas que no escribo
es mi chica porque me quiere

¿Sabís que ella me hizo íntimo de la eternidad?
Porque ella es una selva de sexo
y yo soy el viejo Edipo comiendo manzanas
¿Sabís que ella tiene dos copas para mi deseo
y yo tengo una orquesta para nuestro regocijo?

Ella es mi chica
el filo del cuchillo para mi cordillera
(Desaparece flaco)
Mujer de cuatro corazones:
1- el de la ira
2- el de la nieve
3- ese que ama
4- ese corazón lógico que olvida nuestra muerte

¿Sobornemos al sol para que nos comunique su helio?

Puerta

Cerrado sin discurso paralítico
toc toc: ella
la risa cayó a mi cara
todavía no termina mi córnea en su niña
La puerta fue nuestro testigo
esa madera que representa el destino

Puerta abierta para mi vanguardia incierta
Chirrido paralelo al orgasmo
Te llamas Elita pero te digo Angélica
para creer que copulamos en el cielo
(ese cielo milimétrico
entre mi dedo índice y tu pestaña derecha)

Y cierro la puerta Angélica mía
para determinar la estrechez de tus pezones
para amarte en silencio
y confundir mi llave con tu cerradura

Camino de mi mano

Cómo decirte que mis huellas son anteriores a mis pasos
Cómo atardecer intrínseco al crepúsculo
Caminar como brillo atrevidamente diamante
Involucrar el darse cuenta en las calles
Caminar flaco como un amigo de las distancias
entre el absurdo y las manos abiertas
vestido con una risa de ayeres (soy simultáneo flaco)

Creo que asi se suceden los relojes
en la calle políticamente ensimismado
aprendiendo a agarrar sexos fugaces
diciendo: cuarta dimensión en tres miradas
comunión flaco de tu silueta y las sombras

Absorción pura del amor húmedo!
Acontece asi en el atardecer
Mezcla de metales nobles y tierras raras
Sinfonía nocturna pérdida de escandilaminetos

Astros

Me mira el sol
Me circula por la sangre un temblor amarillo
El sol interrumpe mi bóveda de electrones
y un hemisferio de pájaros azules revolotea

Me asombra la luna
Mis pupilas adquieren el fulgor de las penumbras
Detengo el corazón para cazar silencios
y me acuesto en la hamaca del menguante

Me hipnotiza la ampolleta
El filamento hace cantar mis tímpanos
Leche de cristales
adormeciendo el insomnio de la luces abiertas

Ahora abro mis cavidades
y mis soles mis lunas y electricidades
completan el círculo
definen el átomo
crean el equilibrio de los astros
aromatizan de armonía las distancias
añaden la sal a mi sangre
y ya tenemos océano mañana y medianoche

Vino y cenizas

El frío de un cigarro apagado abre mi boca
boca que nubla pensamientos al compás de los sonidos
boca diente y sonido y una mascada al vino

ceniza ardientes dan sed en mi boca
abrelatas rojo otoño de labios copa de cenizas
labios sedientos en búsqueda de la escapada
sed

Sed necesaria para dormir en las cenizas
dormir casi humeando para despertar con sed
sed humana casi lluvia de cabellos húmedos

meditabundo humano lleno de sed y humo
Abro un paraguas para que no me caiga el humo de la sed
o mejor me hago misántropo para no caer en mi propia sed?

Venas y arterias

Converso con las venas
de un árbol

Me machaco los dedos
con las venas de la otra mano

Alzo mi circunstancia
a la altura de mi equilibrio

Repito la lección
para sangrar letras por las venas

Deshago la estructura
para simular las alas de Rolando

Y circonvoluciono
aterido de la risa
por las zonas polares de mi juego

Siempre venoso
en ocasiones venenoso
atrevidamente arterial
cuando me enojo

Le letra U letra la U U la letra

Dos paralelas en acto de amar
Una caricia al inicio del orgasmo
Un silbido mordiendo el tímpano
Una puta con cara de piano

Abre tus ojos para descubrir
tu cara de tú tú tu cabello rebelde
tu diagnóstico erróneo
la falta de respeto a las trompetas ciegas

U otra cosa cualquiera
pero con un tubo de urgencia en su sistema
Algo decontroladamente desubicado
Una poesía olvidada del poeta
Un final feliz latino
Un temor absurdo a la muerte
Un coro de mujeres bobas
abriendo el apetito sexual
de una caravana de pingüinos

Pesimismo plural

Puede surgir un rebaño indócil de pasados
Puede que la luna y la música
golpeen el señorío fértil de lo masculino
Quiero que bajen por mis oídos
los ventrículos asombrados del corazón de mi ombligo
Cautamente disponiendo los licores
que hacen de mi estadía un estallido hacia las fronteras
Resumiendo las energías agotables
anudándolas en una luz recién llegada
forzándolas a dejar huellas en mi camino
Quiero vivir una vida
para frecuentar las dos caras de la muerte

Y sin embrago en silencio transcurren los volcanes
Las erupciones son los acentos inconclusos de la obra
Siguiendo el anzuelo de los misterios
se va la vida que tan en un puño alguna vez supuso clara
Porque debido a las claras mañanas de poder
los tentáculos del pulpo anárquico
atraparon los alimentos del día y dejaron
los besos para el sol del ocaso olvidados
Cuándo coincide el grito perdido
con la certeza silenciosa?
Podemos doblegar el yugo de las necesidades
para que simule un conato de circunstancias tautológicas
pero el ave rapaz que regurgita las distancias de la luz
nos obliga a ser sinceros y abandonar las esperanzas
Sin embargo la más última distancia
nos obliga a esperar:
persuasiones de vírgenes
teoremas de las ciencias inhospitalarias
resurrecciones atrofiadas en la duda
amores falsos para mujeres verdaderas
nos obliga a redefinir constantemente las atribuciones del caos

Sin duda pueden surgir, crecer, todas las semillas de nuestro miedo
podemos fabricar artillerías para nublar nuestros espejos
Pero siempre al final, allí donde las sombras no persuaden,
estará el furor destructor de no saber nada
a pesar de los dioses amorosos en nuestro reino
a pesar de nuestra mano abierta para dar
y nuestra mano abierta para recibir

Porque cuál revolución iniciará las conjeturas del principio?
Qué cruel muerte nos indicará el camino de besar tus cielos
Cómo decirte que el trabajo de mis dedos
es la puesta de sol de tus absurdas sepulturas
porque hay que preferir
al que insiste en su pasión
al que luego de la resurrección cambia de tema

(vengo caminando desde el marxismo
detenido en iglesias, acariciando mi glande
con visitas periódicas al sicoprofeta,
digamos que he caminado
a punta de vino sexo y drogas
encrucijadamente amorfo
orgulloso de la crisis
erecto penetrando el universo
haragán en las esquinas de la vida
comiendo misterios vomitando realidades
poeta científico altamente individualizado
como único habitante en un cultivo de microbios
amando eso sí la risa de mis amigos
perseverante en la persuasión de la prudencia
ahíto de redondear las rectas siderales de la duda
pero metido en mi mismo para desovar claúsulas de orden
un ser humano con zapatos)

Profundidad

Porque se abre el planeta, crujen los huesos
y los hombres alados se aferran a nubes
Algunas flores son cortadas
otras, entrelazadas para formar oasis
donde los camellos cavan cuevas
buscando raíces huecas que nutran las jorobas

Ponerse un abrigo de bolsillos largos
para que las monedas no caigan áridas
Con cara de murciélago trasnochado
acechando lombrices en el cielo
para coronarlas con la baba de los deseos
Hasta la muerte padece de gloriosas estatuas

Se va arañando la pesada costra
que el sudor deposita entre el cerebro y las ideas
y ya nunca más alertan la profundidades:
con risa y aspavientos milenarios
en las alturas se sacude el polvo necesario

Fiesta

Irresponsable caballero que os drogáis:
ven, la casa de Roberto es lápiz labial
Baila con mujeres de sexo irreverente
que harán de tu ritmo un coito terruptus
Hunde tu fin de semana casto
en este placer de orgía floral
y conocerás el arte del puro amor:
una cama, una estrofa de quejidos
un breve dolor que pasará con vino de virgen
Hay pianos, orquestas que hacen evidente
el si bemol de la fricción entre planetas
Alegremente extenuado en la madrugada
ve a soñar a otra fiesta
pues esta fiesta es mía y de Berenice

Arte poética

No es noche
No es idea, no es figura
no es prolongación
es pintura
es el único verso
sólo guiones por falta de espacio
informal en la crisis de fronteras
verso invisible
métrica impaciente
sin estrofas
una vida poética, sin luces
sin progenitores, sin número
una redondela
ni más ni menos:
mucho más que papeles
menos que materia
loca, decadente, fuera de orden
inalcanzable en tiempos
durmiente, total
innumerable espejo

Calma y nervio

De una vez por todas, sin asco,
gritar una pordiosera proclama
manchando caras redondas
sin remordimientos ni gracias al dinero

Enfrascarme en una filosofía muda
que no exista; enrolarme en el ejército
de las profesiones inútiles; masticar
con ganas las costumbres conciencias
que no impiden pero deforman
el vaho de flechas que quisiera en las gargantas

Calma, cálmense; estoy tan tranquilo
como un bostezo exprimido por observaciones.
Que todo es mentira, aunque esté enojado
Dame la mano y te daré un gracioso voto
de confianza, sin aventuras ni consejos

No lo voy a hacer en estos temporales
lo prometo en nombre de todos los diarios
y de todas las fotografías de celebridades
No importa mucho pero iré desnudo
por los pabellones donde se trabaja al tú me escuchas
yo te digo, y vámonos de la mano
a comer papeles en las calderas de los burros

Después colérico y payaso atrapado
voy a deshacerme de guirnaldas y perros
y compraré una tienda de nuevedades
para llenarla de tarros en conserva
que conservan brazos y sesos de la cadena
Lloraré, lloraré y enfermaré
quebraré vidrios, amaneceré, volveré sin asco
a gritar obscenas parodias filudas
sin asco, sin rencor, sin dolor, sin llanto
¡Salud, toque de queda ruinoso y agónico!

Como tiempo suspendido

Como tiempo suspendido
que habita en todos los relojes
mi paso es suave, armónico:
no avanza: avanzan las velocidades
de las materias envueltas en fatalidad
o de las libertades cubiertas de moho

Están aburridos mis procesos ideales
de tanta revista y superficie almidonada
Incluso amo lo culto, lo criminal del saber
pero detesto con H de sapiens
la búsqueda de panes convertidos
en panfletos de gente indignada

Estoy convencido que soy un ahorcado
Cuelgo de horcas llamadas
leyes e inevitabilidades
Pero por eso y entonces
que mayor alegría
la de ver con mis sentidos anticipados
la reunión de los animales metropolitanos
en actitud de rostros cerrados
y corazones ansiosos de decir:
yo soy el tiempo y la resurrección

Una chaqueta, un cigarro a medio fumar
un vocabulario que no encuentra
las combinaciones de las corbatas sin cuello
Es el tiempo, el tiempo y la tierra perdida
que me obligan a buscar excitantes
Yo he muerto aun en la soberbia del poema

Concatenaciones

Entre un vaso de vino
y un erecto monumento que da forma al vino
hay un cigarro, una veloz sonoridad
que entre mi oído y la chicharra parlanchina
no hay nada
porque no se trata de pilas
ni de amores malquistados
O como froid dijo, y que me perdonen
mis filosofíos amigos,
que si fuera por la hiperbaton
llegaría a Dios
o a la génesis de la palabra
que es lo mismo que decir: no se rían
no se rian, no se rian, no se rian, no se rian

el cigarrro que viene de la idea
de cigarro y la idea viene de un
amigo que fumó cigarros y fumó
porque el tabaco y las islas y
la educación y el mundo
y la vida y porque vivo porque
sino yo no diría esto pero
lo digo porque vivo y se trata
de esto sólo de esto:

de preguntar preguntas
que otros preguntaron a otros
preguntones y el primer preguntón
se dijo lo mismo y no halló otro
preguntón porque ya no
quería preguntarse:
¿ONLY HUMAN?

(…)

Zapatos (yo miro y creo)
Cordones (yo creo y repito)
Manos (yo repito y vuelvo)
Nada (yo vuelvo y destrozo)
Música (yo destrozo y psicoanálisis)
Espectáculo (psicoanálisis y tristeza)
Reflujos (tristeza y yo bebo)
Juicio (yo bebo y pierdo muelas)
Dolor (pierdo muelas y huyo)
Money (huyo y repito)
Oboes (repito y repito)
Pulgas (repito y miro)
Silencio (miro y suspenso)
Amigos (suspenso y paciencia)
Jermu (paciencia y repito)
Represión (repito y molesto)
Madre (molesto y satisfacción)
Jueves (satisfacción y yo y tú)
Psicoanálisis (yo y tú y Freud no y Viernes)
Borrachera (Freud no y Viernes y pesadilla)
Trabajo (pesadillas y sustantivos)
Revienta (sustantivos y no adjetivos)
Cierre de paréntesis y que gran verdad
paréntesis

Algo onírico será?

Mi chaqueta preferida
arrojada y formando en el rincón
la cadencia de las cosas amontonadas
En la neblina de la guerra y la paz, por el río,
tanques flotantes y asesinos a sueldo
atacan el bote donde está la lechuza
vestida de chaqueta, impasible, arrinconada
es la lechuza, es mi chaqueta
y los indígenas ayudan sin saber
que los objetos van a la deriva
hacia la montaña hueca, donde razona el fuego

Permanece estable la magnífica apariencia
las cajas, los espacios vacíos, el sonido que ara
las locuras de un día ebrio: y coronando
la procesión, mi chaqueta preferida
(El papel es la alegoría: suenan los relámpagos
brillan los truenos; las cordilleras
se desbocan en voluptuosas ornamentaciones
las cabezas y los conceptos arden en la furia
de los árboles sin raíces y los)

Es áspera la roca; el frío penetra los ceniceros
Cuanta lechuza asesinada en los ríos de la muerte
y áspera la roca donde el bote se destroza
con el único plumífero, la necesaria tela
cuadros negros
El amanecer prolonga los intentos y también
es inicio de vuelos y de caminatas aladas
que luego de las balas y el dolor al hígado
emprenden las razones fustigadas de pronto

Galope

De cuatro rincones
costados cínicos
perras en leva
con alevosía
de las esquinas
arañas a cuestas
atacan el sudor extraño
de un fugado de sus olores
Echate cloro
Curzio Malaparte
en malahora sediento
en este instante húmedo
en que yo palabroteo

Cuenta la plata garrapata
hijo de rata cuenta la plata
de los rincones aún el plexo
solar arañas en la guata
cuichichita olfatea el medio
de nuestros platos disecados
para salir absueltos del hambre
ji ji ji salgan arañitas
de mis hediondos rincones

Te acuerdas Amapola
rememoras Violácea
du yu rimemeber Marisola
arrejuntate pedazo de plata
rincones ya no sirven para
construir esta proteína
adios amarilla Amapola
chao gentil Violácea
si yu leiter Marisola

Voy a terminar
me esperan?

Entrecorte

Y por qué, si en la mañana, un cigarro, un músico antiguo
un molde vacío, una mueca fastidiada
pasan las horas, la leche sube, el alma se arrodilla
y yo estoy subrepticiamente tomando los restos
de lo que cae y es necesario que me llene

Por qué, rápidamente oculta el sincero cerrojo
que encierra lo evidente, lo abierto
el día pasa, se conectan los amarillos, blando
el aire, el círculo, el circuito de memorias

Y por quien, repetidamente, hasta el fin
los minuteros, los segunderos, los horarios
los anuarios, los siglarios, los sentidos
que me arrastran a un centro sin referencia
inútil, neutro, acuario de ceros

Por qué se van los invasores de mi explosión
y me quedo, intrépido, agua sucia en lata rugosa,
de los que se van, idos, muertos de invasión
enrejados en las proclamas de la ecuación sin números
por qué repetir mi cansancio de madrugada

Cuántos cortes, escenas de mi vista entrometida
en visiones de las cosas, en sepulcros cotidianos
donde hundo cigarros hasta sangrarles el tabaco
Tiene la rebeldía sistemática a planes y letras
yo me como los relojes de mis ansiedades para
asaltar los pasados que regulan mis silencios
y mis gritos, y salgo victorioso aunque herido e ignorante

Así, tuberías aplastadas por el ocio de los peces
gangrena periódica al abrir los ojos, al terminar
los ciclos revolucionarios de descansar en paz
tiene que ir el empuje de empuñar combustible
para incendiar los rastros de la ira y el combate

Danza ronca

Las ruedas de hierro en las venas de piedra
rujen un cantar sordo
Dedos oprimidos por la suave madera y añeja
El carro avanza, la noche rueda, el ruido ronca

Las páginas como una repetición de “tres” avanzan
y los cuervos que anidan en la garganta espesa
de las delirantes mensajeras de la luna
aletean, ponen huevos, picotean el hecho y el disturbio
de una quebrazón de vidrios. Cuanto son y sil!

Un bigote, un serrucho: violines danzan, raspan
el ombligo de una espinilla reventada
Un cerro de carromatos golpeado por el martillo
que se escapa de las manos y rompe muebles
rompe la lengua de oro de un reflejo de plata
rompe su propio escape y se hace añicos

Tres torsos femeninos histéricos, se curvan
más allá del dolor de cuatro cuchillos en el corazón
y unos labios derretidos besan el grito y el espanto
de verse solo y la cara muda y el silencio del dolor

Hundido en una esperanza

Húndase la sacristía de mis huesos
Séllese el día, lo dificil, los ojos
que me persiguen, las manos que me indican
Ciérrense mis ojos para no ver
lo que quiero ver o para imaginar
en la oscuridad lo invisible mío

Húndase también el paraíso
ese lugar de mano y risa
en el perfil malévolo de un hacha
Soy como un pájaro de mar
con alimento para un solo barco
Soy un cuerpo, una historia, un deseo
un sangriento espasmo de haraganería

Que se abran las ventanas de mi luz!
Es un dominio y una pobreza
el bajo juego de caminar alerta
por la cerrada sombra de un yunque colgante
Por qué no ser perro y ladrarte profundo?

Automatizaciones del desamparo

Uno

No sé si es la lírica consciente la que desea hablar a través de fantasmas
o el deseo insatisfecho el que desea razonar con el artista pretencioso
No lo sé porque la ignorancia es la cara de la esperanza que abre los días
y yo todavía tengo sueños que me cuelgan cual alfileres de la baba de mi paciencia.

Puedo contemplar con aire distraído como los hechos se desenvuelven
mientras escojo las palabras que convienen al grosor de mis pupilas
Todo me importa porque nada calma la profundidad del misterio
todas las estrellas y todos los corazones como racimos fermentan mis uvas.

En medio de las divagaciones que conducen al desaliento irremediable de lo futil
siempre me alzo de pronto como un jolgorio de pájaros ebrios
y continúo hacia la siguiente esquina para ver si le doblo la mano al destino
o a boca de labios surge una cadera ancha que me da un beso de bienvenida.

Así, de a cuatro, pasan las confesiones en las poéticas mañanas del solitario
que se afana para expresar en forma oscura lo que la evidencia del silencio
y los caminos no se cansa de mostrar a todas las sombras y siluetas desinteresadas.

Dos

La intención de expresar lo innombrable y ajeno que yace bajo el miedo
siempre muere como el intento de contar los granos de arena de los relojes
Y la punzada que sobrecoje cuando se cuelga boca arriba
para escudriñar lo que por definición es inescrutable y doloroso
siempre vive para que la historia y la persona abran nuevos túneles

El descalabro de exponer las cartas a malos jugadores
arruina el entusiasmo de dar por conocidas algunas páginas menores
Y más enorme si cabe se hace la fisura por donde la muerte
asoma sus hoces y silabarios para que la gente extraordinaria
termine con la búsqueda común de paraísos cúbicos altamente alambrados

El individuo entonces como salido a medio vestir de una pesadilla
ordena los mapas, pregunta las direcciones, acoge la civilización y el límite
y comienza a respetar los horarios de las comidas y el peso de las monedas
todo simplemente para que las mujeres engendren hijos
mientras los hombres fuman tabaco en los estercoleros.

Tres

Yo estoy solo bajo un ámbito de palabras que definen alegrías y desalojos
como una brizna en una vendaval de árboles y raíces
Estoy ínfimo a pesar de la vasta magia y la incesante esperanza
Y aunque acostumbro elevar oposiciones para equilibrar lo funesto con lo alegórico
ahora callo para que sólo la música sea tanto la voz como el espejo.

Yo cuelgo como todos los que carecen de razones y fuerza para inscribir sus epitafios
yo grito mis deseos sin el ímpetu necesario para aterrorizar las inmensidades
yo miento para que las historias verdaderas me abran el camino
en las sociedades anónimas donde la rabia roja mutila el suspiro celeste
Yo abro los ojos todos los días basado en la resurrección de la esperanza
Salgo de mis cabales para que la magia prohibida en los caminos del número
encuentre los anchos arrabales de la libertad y la incerteza gozosas
Yo soporto el peso para que las alas sean más fructíferas y duraderas.

Cuatro

No tengo a quien hacer las preguntas porque los maestros murieron
junto con los dioses que le echaban la mantequilla al pan
Carezco de comparaciones porque quiero ser un patético único
acorazado entre falsas esperanzas y desafíos aplazados
Estoy casi siempre al borde pero con los pies bien sujetos
a los andamios que otorga la vida a los que no suben por su propio peso
Y aquí estoy, en una especie de adicción a drogas inofensivas
que mantienen en la aventura a pesar del daño que causan al camino.

Pero fuera de dudas, soy un portento de esplendores y fugacidades
único en su especie como cada planta que pisa cada polvo de esta tierra
altanero frente a los que menoscaban su potencia por impotencia congénita
Pero también, estoy colgado en este carrusel de caballos grises
que gira sin cesar en este parque de atracciones con soledad de día y luna de noche
Es cosa de tiempo ver como se desvanece la alegría y se cierran las puertas

Cinco

Me acurruco como un temor recibiendo palos en un rincón oscuro del callejón
y alzo mi sonrisa a través de mis colmillos que rojos brillan a la luz del farol
Todo un gesto de desafío contenido en la magia de ser peligroso
sin poseer armas ni menos intenciones de dañar amenazas o buenas intenciones

Me levanto del abandono para mirar la ciudad de noche
como un mendigo sobrio que ha vuelto de playas y tiene mar en su mirada
Transfiguro la urbanidad del tiempo en una canción melancólica
que atrae multitudes de distancias al ritmo de mi desamparo
a mi dramática cultura de proferir lamentos donde sólo hay letreros
personas indiferentes, mundos individuales, amores enfrascados,
perros aguzando su hambre, estrellas sencillas lejos de mi alcance.

Seis

Como a pesar de todo la vida desconoce las resurrecciones
el mundo redondo muere como un punto miserable en la sanguinolencia de las estrellas
Durante el bostezo de la oportunidad, en la música y en la palabra
en el ápice ínfimo donde los trapecistas conservan el equilibrio
yo, desplegado en todo y reducido a una única manera de destino,
asombrado murmuro unos balbuceos que interrogan lo insondable

Por supuesto, silencio y vacío alrededor de los dioses y los seres humanos
desamparo en los planetas donde los magos se inyectaron neutrones
Horcas en las selvas desvastadas como antaño cruces en los gólgotas
Quedan los mismos minerales y las mismas respiraciones
pero sacados de su sitio y puestos bajo la férula de biólogos ciegos
Y a pesar de todo, el sabor contundente de desvanecerse al haber hablado
arruina la creencia de que las palabras son la cercanía de las soledades
perturba el entusiasmo de apuñalar los misterios para que suelten sus entrañas
Horcas en el horizonte nocturno de un mar en llamas.

Siete

Tanta potencia de imagen y adivinanza en esta incorporación de sangre y huesos
un laboratorio fundado en las consecuencias de la extorsión a la materia
A punto de caer desde entonces, cayendo desde que nací todos los días
hacia todas partes sin ninguna credencial para probar los hechos ciertos
que se pierden en mi historia de todos estos años hasta que la muerte
perdió su compostura y cortó de cuajo la aventura religiosa de alcanzar eternidades

Aunque perdido es una forma de decir pues tengo domicilio
y cierta gente me encuentra aunque cierre bajo llaves mis altas cumbres y mis pies bajos
estoy perdido en la vasta incomprensión de habitar donde los sonidos no hablan
de vivir con prejucios cuadrados y pensamientos rectos en un planeta
donde la mirada se pierde en lejanías circulares y la rueda mueve montañas
Sin embargo, dentro de lugar siempre por el milagro del verbo
y por las falsas esperanzas y por las perpetuas modificaciones al desengaño

Ocho

Días de distancia se llaman esos en que el ánimo es suficiente
para controlar los apetitos que enardecen el vientre y enturbian la mirada
En medio de ellos, todo carece de sentido pero hay plenitud de poderes
para perderse ensimismado en revoloteos de gorriones
Hay conexión sin intermediarios al centro de la tierra
y se vislumbran espejismos que con la embriaguez debida
pueden transformarse en cálidos refugios ubérrimos de sentido

Días atenuados por los límites rutinarios de la desesperación
que me permiten levantar toda la alambrada de huesos
y salir medio desarmado a reemplazar la lentitud de los minutos
con pasos largos que quieren conquistar el tiempo antes de ser dominado
por los terrores que se descuelgan de la historia desconocidas de mis deseos

Días de distancia que se acumulan frente a las lluvias de invierno
días de incertidumbre colgados como faroles de paraguas amarillos
días tan perfectamente tristes que los labios sonríen con frescura de noche
mientras de la luna caen lágrimas derretidas de soles muertos

Nueve

Maníaco depresivo habitante de las urbes alimentadas por energía atómica
atormentado en tu propia tormenta de profecías autocumplidas
como economista que se guarda las monedas para que sus bolsillos tengan hoyos
Maniaco depresivo que hasta el terror lo tomas y lo refriegas por las axilas
para que el olor a animal atrapado impregne tu soledad de furias y pasos
Alza la mirada para que todos vean tu ileso poder de someter cerrojos

Maniaco depresivo hijo de las auroras australes
donde las cordilleras te enceguecen con la nieve y los cielos no perdonan tu grandeza
hombre desnudo sin referencias y sordo a la ignorancia cariñosa de los amores
piedra carcomida por la sangre de los que beben alegrías en copas de papel
Maniaco depresivo gentil luchador contra realidades de imagen y polvo
soñador incurable que pones un paso adelante lo que soñaste toda una vida
y avanzas a tientas en los campos minados donde las equivocaciones
son destrozos de mar, tifones de timbales enardecidos de ansiedad
Son aspavientos sobre todo, urdidumbres de soledad y esperanza
que atragantan la energía de escupir obscenidades a los cuatro vientos
en vez intoxicarse de una vez para todas con un celibato de alcoholemias.

Diez

Me gustaría explicar esta magnífica oportunidad de vivir entre tanto polvo y estrella
me gustaría escribir claro y preciso lo que me ocurre cuando me oprime tanta distancia
me gustaría ser más sencillo para en dos garabatos dar cuenta de tanta pena
Pero soy enredado como cuchitril de anoréxico nervioso
complejo como una ecuación matemática, pájaro raro caído del nido
sobre los cables de alta tensión en posición altanera acechando los horizontes
En el fondo eso sí, soy como todos, habitante de lo que sobresale del agua
tiempo prestado por un viejo maraco que no se deja ver ni para los terremotos
inconforme a tiempo completo pero totalmente vendido a la moneda y el pan

Sin embargo, siempre hago el contrapunto para que no piensen que miro sólo hacia un lado
ni que soy un saco de huevas que se ríe con la saliva empapada de sal y llanto
No! mierda, soy un human being que se fue del barrio y ahora mira por las ventanas
como las ciudades de noche son pobladas por la soledad drogada
mientras más sólo aún tras las cortinas, me corro la paja para llorar semen

Y al final no hay dramas de silencios poblados de posibilidades
ni réquiems para moribundos que se arrepienten de sus frustrados intentos de felicidad
Simplemente una historia que continúa, marcada por la valentía de las palabras
el deseo y la decisión de seguir adelante con el fardo que corresponde
lo fatal de la incertidumbre y la potencia de lo clarividente
unidos en mi como anuncio de luces para atraer polillas y viajar a lo profundo de la noche

Once

Yo de mi cabeza saco el mundo y lo establezco entre cornisas y malabares
Me aumento la presión arterial para que la intensidad del intento
supere la frustración de quedar inerme frente a hechos consumados
Con la sangre fresca profiero amenazas para espantar amenzas
que como un batido de alas pretende cercenar mi certera visión hacia la plenitud

No importa que todo sea inexistente mientras la huella brille en la pisada
En realidad, poco importa casi todo excepto una nada bien llevada
un mecanismo absurdo que simule el resultado de la historia personal
en el magno acontecimiento que las lecturas inscribieron en mis probabilidades

Y una vez más insisto que el arte poética es fundamental para medrar en el oficio de poeta
No importa la limpieza de la cocina si el instinto es recto y la decrepitud
demora el desenlace de separarse de la juventud. Mientras tanto, en el lapso de la congoja,
muchas palabras retorcidas y muchas asociaciones brillantes pueden alimentar el ego
y promover el deseo a categoría artística respetada por los imbéciles

Doce

Me someto a los devenires que no me incumben pero insuflan mi sed
Me adscribo a lo inusual del coloquio para que las palabras sean comunes cuando me escuchas
Me crezco las uñas aunque torture la genuflexión que deben las palabras a sus señorías
Me adorno de guedejas para que nadie comprenda y algunas miren con deseo
mi largo esqueleto que se mece sin remedio bajo el efluvio de las bellas que no me aman

Mi miedo lo descifro con la intensidad de mi deseo y el agotamiento de la esperanza
Desnudo asi de desengaños, salgo a la calle a encontrar lo que no se busca
para que la angustia se sofoque en la transpiración de los puños apretados
Ya no me importa lo que mis amigos piensen lo que es un correcto desempeño
La vida es única enseñan las manadas y yo repito mi soledad
como un eco de extravagancias que se desvanece sólo en el perfume de una mujer
que me acoge hacia la representación de lo bello y tibio que detiene la huída.

Estoy indeclarado todavía a mis cuarenta años pero maduré al ritmo de lentejas
por eso hay proclamas en mis bolsillos que iré dejando a la luz de mis sonrisas
para demostrar al mundo interno que atrofia mis sociedades que soy un éxito de taquilla
un mago silencioso hasta esta hora, en que se impone el grito y la decisión de metralla

Trece

Hasta aquí he llegado con la soga al cuello y los pies húmedos
he llegado vacío de historias salvo las que cuento para atarme a un recuerdo
Pero en general, salvando las distancias y apretando bien los dientes
estoy aquí como un recién llegado con las maletas puestas en el inicio del sendero
a punto de emprender un viaje sin rémoras, sean humanas o de estilo

puesto que lo importante es sacarse los zapatos a orillas de un río
y hacer el amor hasta que anochezca y el culo se ponga amarillo

Si aún asi el bostezo de las ciénagas quiere atenazar mis garras
un solo rasguño será necesario incidir en las vueltas de la vida
para aparecer al otro lado sonriente como un beato acabado de orinarse
Y sobre todo la palabra será un baile de danzarinas eróticas
donde la certeza será obra del que escucha y no del poeta
que sólo ha llegado hasta aquí para abrir más la boca por sorpresa
que para declamar poesías a jueces o personas aburridas.

En cuanto al debido respeto a la rectitud de las intenciones
o lo que es igual, a escribir con ánimo de periodosta asalariado,
definitivamente la cosa va por los ánimos inciertos del respeto a si mismo
o sea, escrituras tan extensas y coherentes como una burla a un recién nacido
o versos tan breves como una eucaristía a la paciencia de los moribundos

Catorce

Nada importa salvo la precariedad insomne de las relaciones
que mantienen la tensión para soportar la ruptura con velas desplegadas
Todo es necesario decirlo para que las palabras del goce
se confundan con las verdades del cuerpo, con los besos, las penetraciones
Nada importa en la noche ni en el próximo amanecer cuando
el abrazo de los amantes es tan profundo que el silencio solo es roto
por los murmullos del tiempo reptando por las fisuras íntimas de la piel

Quince

Todo este ejercicio de poetizar el desamparo alejado de ella
sólo sirve para que la soledad muestre su real cara de dama enemiga
Sin embargo, la tomo de los pómulos, me la acerco a la nariz
y le grito desolado que aunque la odie, anda conmigo
que es mi compañera por muchos años
que no me venga con cosas, que no me muestre su lado pútrido
que mando yo en toda circunstancia donde falte compañía de animales
pero sobren palabras para llenar las distancias de poesías
Ese soy yo, el sobrado de palabras, el solitario desterrado a su trabajo
el amante que desespera sin su amante pero permanece en su esperanza

También sirve para fortalecer el músculo que ata a la vida
el que hace del camino un abismo con fuerte conciencia del arrojo
que permite salir a la noche con mirada de cuervo curioso
para ver pasar las horas llenas de oportunidades pero vacías de consumación
salir fuera de si mismo para terminar ensimismado pero más valiente
para soportar la angustia que atenaza el alma y destruye el futuro
para entrar directo a las cosas sin las contemplaciones del prejuicio
para que otro día sea exactamente igual pero más experimentado
Todo sirve en este ejercicio de palabrear el ánimo hacia las cordillera

Dieciséis

Entre la ansiedad del desamparo y la fortaleza del enfrentamiento
voy yo conquistando mi metro cuadrado desde donde exponer mis pretensiones
El problema es la psicosis del individuo habitado por las historias y el vacío del futuro
que se enquistan como tumores en el presente de acción e inconsciencia
Y la solución pasa por desechar la cobardía y aceptar el flujo imponente
de todas las maravillosas rutinas que depara el caos de querer ser feliz
Las cosas no son sencillas para los habitantes con suicidios frustrados
o para revolucionarios con batallas perdidas, y no hay complacencia
consigo mismo salvo la de quedar mudo en el momento de las opiniones
y la de ser creador de palabras injustificadas pero dichas con aplomo.

La vida va pasando por mi biología y por la sociología de mi esperanza
y debo decir, ahora, en este momento de ánimo sinvergüenza,
que me da lo mismo las miserias y opulencias de las carreteras hacia la muerte
me da lo mismo estar en paz o en guerra conmigo mismo
mientras la mujer mantenga a raya mis desviaciones hacia tristezas sin retorno.
Pero no soy indiferente a lo que no me corresponde
simplemente trago saliva para desanudar las angustias de las circunstancias perras
Y confío en el cambio de mis trincheras para salir al ataque
salir a las circunstancias perras y acumular los granos de arena necesarios
para sanar la soledad patológica y creer en las voces de los otros

Puede que a pesar de todo, esté marcado, como una carta tramposa
que te hace ganar el juego pero te hace perder el instinto de ser feliz
Y las decisiones se desvanecen y no sé si avanzo por mérito propio
o por una inercia de muchacho malcriado de orgullo desmedido
Pero los plazos llegan y lo que hay en el espejo es mi presencia real
Y en la confrontación, hay desamparo, incerteza del lado en que se está.

Diecisiete

Defino con estruendo el postulado de mi estampa en la moda diaria de vivir
Levanto el dedo y golpeo con el puño la mesa donde se reparte el dinero
Y dejo una aureola vacía como marca de escepticismo y desprecio
mientras me alejo por el otoño con la sobrevivencia a cuestas

Puedo pensar en muchas cosas indiferentes a la vejez del futuro
pero vivo bajo un solo techo y sobre la piel de una sola hembra
Debo defenderme de las promesas que me hago y de los olvidos que persisten
mediante contorsiones de huesos y reorientación de direcciones
No me importa el final de mis palabras si el amor cubrió mi pecho de guirnaldas
y me entregué a causas mínimas y anónimas fácilmente confundidas con egoísmo
Porque aquí estoy, cantando a pesar de los violines desafinados
que han acompañado la permanente orquesta que le da el sabor a mi vida
Y ella, que es el amparo de esta máquina,
abrió sus manos y me dio sus besos
y yo desde entonces considero lo trágico como una soledad mal llevada
Y me importa el vecino pero hablo poco con mis conciudadanos. Que sé yo